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Lope transforma a Buddha

Barlaam y Josafat fue un relato muy popular durante la época medieval, tanto en Oriente como en Occidente, que relata la historia de Buda bajo el prisma de los textos bíblicos y patrísticos. Se ha transmitido a partir de manuscritos escritos en el siglo XV, con rasgos lingüísticos pertenecientes al siglo XIII o a principios del XIV. La obra cuenta la leyenda de la juventud en palacio del príncipe Siddharta Gautama, el «buda» histórico, y sus aventuras, en la ciudad, donde impactado contempló por vez primera, la muerte, la enfermedad y la vejez.

Las fuentes de la obra son específicamente, las piezas Lalita-vistara y Jataka o Jatak Kathaein. En ambas se relatan la vida de Buda; en la primera la vida de Buda, que encontró la satisfacción fuera de su palacio, a través de la meditación; y en la segunda encontramos las vidas previas a la forma humana de Buda. Éstas obras siguen con la tradición oriental de dar más importancia a la leyenda que al autor, que se desconoce. Hasta día de hoy no se ha descubierto el original hindú exacto. Se ha convenido que existen, por lo menos, tres vidas de buda aunque ninguna de ellas está fechada antes del siglo III a.C.; la versión en sánscrito Lalita-vistara, la versión china de una obra sánscrita traducida por Samuel Beal al inglés denominada The Romantic Legend of Sakaya Buddha, y la versión pali del Jataka. Todo esto sirvió de caldo de cultivo para dar forma y lugar a una leyenda con características representativas de las composiciones medievales, como el sincretismo de distintos géneros en una misma pieza. 

El texto ha sufrido varias metamorfosis, desde una versión maniquea turca del siglo II-III d.C. hasta una del siglo IX en lengua georgiana y griega, llegando a una traducción griega en el siglo X con añadidos de la Biblia y de los Santos Padres. La versión griega a partir del georgiano de Eutimio de Ivirón o de Athos (955-1028), cristianizó la historia al incluir en ella la Apología de Arístides. En 1608 se publica en Madrid una traducción al castellano, del latín, de Juan de Arce Solorzeno de la leyenda, la Historia de los dos soldados de Christo, Barlaan y Iosafaí (Madrid, Imprenta Real 1608). Aunque en siglos previos, esta leyenda ya era conocida en nuestra cultura gracias a las versiones latinas. La autoría de una de las obras latinas fue atribuida a un Padre de la Iglesia, San Juan Damasceno, y fue gracias a él que en el siglo XIII se difundió la obra por todo Occidente. Pero no fue hasta que dos obras latinas (Speculum historiale de Vicente de Beauvais y La Leyenda Dorada de Jacobo de Vorágine) le dieron la gran popularidad de la que gozaría en los años venideros de la que se realizarían numerosas traducciones a lenguas vernáculas. Poco después de la traducción de Arce Solorzeno del latín, saliaron a la luz varias adaptaciones, entre la que se encuentra la comedia sacra de Lope de Vega, Barlaán y Josafá (1611), que serviría posteriormente de inspiración a Calderón para su La vida es sueño (1635)… y los sueños sueños son.

Retrato anónimo del célebre dramaturgo español Lope de Vega (circa 1627) Museo Lázaro Galdiano, Madrid.

La obra de Lope podría encajar en las llamadas comedias de santos, que se representaban los días de fiesta en Semana Santa o en Navidad, o en las fiestas populares. La compañía Hernán Sánchez de Vargas fue la que llevo a las tablas por primera —y parece que única— vez la pieza de Lope, en la que algunos actores representarían varios papeles lo que generaría que el propio Lope cambiara parte del texto para ajustarlo a la puesta en escena. ¡Qué tiempos!

La leyenda comienza contando el nacimiento de Josafat, príncipe de la India, hijo único del rey Avenir, acompañado de una predicción de un oráculo que avanza que el niño poseerá un reino mayor que el de Avenir, el de los cristianos. El rey Avenir odiaba a los cristianos, los perseguía e intentaba acabar con ellos. El problema que se establece con esta predicción es que manteniéndose en el ámbito religioso, Josafat será una persona devota que orientará al pueblo, pero siguiendo el camino mundano, será un rey de fama inmortal. Para evitar que se cumpla el augurio, el padre envía al hijo a ser encerrado en palacio aislandolo de todo contacto con elementos que pudieran conducirlo hacia el cristianismo, como la misericordia. Pero como ocurre siempre, Josafat consigue salir de palacio, gracias al permiso de su padre, para saciar su curiosidad y se encuentra con un ciego, un viejo y un cojo que le provocarán un profunda reflexión sobre la miseria humana. Finalmente, y aquí es donde se procede a la cristianización y al alejamiento de la historia oriental de buda, se encuentra con Barlaán de camino a palacio, un ermitaño, enviado por el mismo Creador al palacio para convertir al príncipe. El monje se dedica a instruirlo en la fe cristiana por medio de relatos ejemplares y a su posterior conversión mediante el bautismo El padre, no contento con esto, intenta alejar a su hijo de la fé. Además, en su salida de palacio, Josafat se encuentra con la princesa Leucipe, y se presenta así la tentación de la carne. Todos esto no hacen más que reforzar la fé de Josafat. Tras estos hechos, el rey entrega a su hijo la mitad del reino, e incluso también se convierte al cristianismo. La comedia llega a su fin cuando, tras morir el rey, Josafat abdica a la corona para convertirse en ermitaño junto a Barlaán. Sus encuentros desembocaron en Josafat una serie de dilemas que le llevarían a convertirse en ermitaño para cumplir penitencia. De esta manera se convierte la vida de Buda en una historia cristianizada, llegando a formar parte de la hagiografía.

Josafat predicando la cristinidad. Manuscrito griego del siglo XII.

El rastro de la obra de Lope se creía perdida desde los años 30 por culpa de un incendio. Fue encontrada por Daniele Crivellari, profesor de literatura española en la Universidad de Salermo (Italia), y actualmente se encuentra en la Fundación Bodmer, en Ginebra. El investigador italiano encontró el manuscrito original de Lope de Vega que se creía perdido en un incendio que sufrió la biblioteca personal de Holland House (Inglaterra) en la que descansaba el texto, por un bombardeo alemán sobre Londres en septiembre de 1940. Desde ese momento se desestimó la posibilidad de estudiar el manuscrito fechado en Madrid el 1 de febrero de 1611. Hasta que Crivellari lo encontró en la Biblioteca de la Fundación Bodmer. Este hallazgo contribuyó a ensanchar el archivo conservado de obras de Lope que suman 400 comedias, y alentando la posibilidad de encontrar algunas más de las 600 que dicen que escribió.

Cuantas más obras se encuentren, más posibilidades se abrirán para comprender el trabajo del Fénix de los Ingenios. En este caso, el manuscrito está formado por 57 folios, con muy pocas intervenciones de terceros, y sirve de ejemplo para establecer que Lope escribía y pasaba a limpio sus propias obras antes de entregárselas a las compañías teatrales que tras su compra, ponían sobre las tablas.

La obra se convertiría en un alegato a la vida monástica y al libre albedrío enfrentándose a la doctrina de Lutero. La crisis espiritual de la Reforma protestante provocó una nueva oleada de traducciones, y la posibilidad de tener un medio de difusión del cristianismo hizo que se llevarán a cabo una amplia gama de traducciones a nuestra lengua de la obra completa o adaptaciones fragmentadas de las distintas parábolas (o exempla) de la misma. Tal fue así, que en muchas ocasiones la versión original quedó desdibujada, como por ejemplo la obra del Conde Lucanor, o el Libro de los Estados del infante Juan Manuel, o en la Blanquerna de Ramón Llull.

La comedia de Lope es la versión más conocida de la leyenda, ya que fue la primera comedia de corral, bajo las característica de la Comedia Nueva, basada en la vida de dos santos, Josafat y Barlaán. Supo reducir las partes, quizá, más doctrinales, en las que el ermitaño instruye a Josafat. Y finaliza la comedia cuando el príncipe renuncia al trono y se va junto a Barlaán. La parte posterior es obviado por el Fénix.

El enfrentamiento que se produce entre el rey y el príncipe —un enfrentamiento, el de padre/hijo – orden/desorden, bastante recurrente en la comedia barroca— genera un conflicto entre el cristianismo y el paganismo. Incluso la figura de Leucipe se concibe como la tentación, el demonio, que no consigue desviar de su camino a Josafat. El demonio toma cuerpo a través de la carne y del mundo, lleno de miserias y tentaciones. Lope formó parte de aquellos que intentaban la unificación entre lo oriental y lo occidental poniendo en contacto el budismo con el cristianismo.

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